Un giro brusco jugando al pádel, un mal gesto al agacharse o un dolor de rodilla que no termina de irse: el Dr. Hugo Garlito, traumatólogo de MDH Centros Médicos, explica cómo se produce una rotura de menisco, qué síntomas la delatan y por qué la resonancia magnética es la prueba que decide el tratamiento.
«Me he hecho algo en la rodilla y no sé el qué.» Es una de las frases más habituales en una consulta de traumatología. Y en una buena parte de los casos, la respuesta está en una estructura pequeña, de apenas unos milímetros de grosor, de la que casi nadie se acuerda hasta que se lesiona: el menisco.
La rotura de menisco es una de las lesiones de rodilla más frecuentes. Afecta tanto a deportistas jóvenes, después de un giro con el pie apoyado, como a personas a partir de los 40 años, en las que el menisco se desgasta y puede romperse con un gesto tan cotidiano como levantarse de cuclillas.
No todas las roturas son iguales ni todas necesitan cirugía. Lo que marca la diferencia es saber qué tipo de rotura hay, dónde está y cómo afecta a la rodilla. Y eso, salvo excepciones, solo lo responde una resonancia magnética.
El Dr. Hugo Garlito, traumatólogo de MDH Centros Médicos, presenta la unidad de cirugía y diagnóstico de patología de rodilla y cómo se aborda cada lesión desde la primera consulta.
Qué es el menisco y por qué se rompe
Cada rodilla tiene dos meniscos: el interno o medial y el externo o lateral. Son dos piezas de fibrocartílago en forma de media luna situadas entre el fémur y la tibia. Funcionan como amortiguadores: reparten las cargas al caminar, correr o saltar, protegen el cartílago y aportan estabilidad a la articulación.
Esquema simplificado. El menisco interno tiene forma de «C» abierta y está más fijo a la cápsula articular, por eso se lesiona con más frecuencia que el externo.
Hay dos mecanismos principales de rotura, y cada uno corresponde a un perfil de paciente distinto:
Rotura traumática. Típica de personas jóvenes y activas. Se produce por un giro de la rodilla con el pie fijo en el suelo, un cambio de dirección brusco o una caída. Es frecuente en fútbol, pádel, baloncesto o esquí, y a veces se asocia a lesiones de ligamentos.
Rotura degenerativa. Más habitual a partir de los 40 años. Con el tiempo el menisco pierde elasticidad y puede romperse con gestos mínimos: agacharse, levantarse de cuclillas o girarse. En muchos casos el paciente no recuerda ningún golpe y la rotura convive con un desgaste del cartílago.
Síntomas de una rotura de menisco
Los síntomas varían según el tamaño y el tipo de rotura. Algunas pasan casi desapercibidas y otras impiden apoyar la pierna con normalidad. Estas son las señales más características:
| Síntoma | Cómo suele notarse |
|---|---|
| Dolor localizado | En la cara interna o externa de la rodilla, sobre la línea articular. Empeora al girar, al agacharse o al subir y bajar escaleras. |
| Inflamación | La rodilla se hincha, a menudo unas horas después de la lesión o al día siguiente, y puede repetirse tras la actividad. |
| Bloqueo | La rodilla se queda «enganchada» y no se puede estirar del todo. Ocurre cuando un fragmento del menisco se desplaza dentro de la articulación. |
| Chasquidos o roces | Sensación de que algo salta o se engancha dentro de la rodilla al moverla. |
| Inestabilidad | Sensación de que la rodilla «falla» o no responde, sobre todo al cambiar de dirección. |
| Dificultad para agacharse | Dolor o imposibilidad de ponerse en cuclillas o de flexionar la rodilla por completo. |
Cómo se diagnostica: por qué la resonancia es la prueba clave
El diagnóstico empieza en la consulta. El traumatólogo pregunta cómo se produjo la lesión y realiza una exploración con maniobras específicas que orientan hacia una lesión meniscal. Pero la exploración no permite saber con precisión qué tipo de rotura hay ni si existen lesiones asociadas.
Ahí entra la resonancia magnética, la prueba de referencia para estudiar los meniscos. A diferencia de la radiografía, que muestra el hueso pero no el menisco, la resonancia permite ver la forma, la localización y la extensión de la rotura, y valorar también ligamentos, cartílago y hueso. Si quieres saber más sobre cómo funciona, lo explicamos en resonancia magnética: qué es, cómo funciona y cuándo se utiliza.
Tipos de rotura de menisco
La forma de la rotura condiciona los síntomas y, sobre todo, las opciones de tratamiento:
| Tipo de rotura | Cómo es | Qué implica |
|---|---|---|
| Longitudinal | Sigue la dirección de las fibras del menisco. Frecuente en lesiones traumáticas en pacientes jóvenes. | Si está en la zona periférica, mejor vascularizada, puede ser candidata a sutura. |
| En asa de cubo | Rotura longitudinal amplia en la que un fragmento se desplaza hacia el centro de la rodilla. | Suele producir bloqueo y requiere valoración quirúrgica preferente. |
| Radial | Corta el menisco de forma transversal, desde el borde interno hacia fuera. | Compromete la capacidad del menisco para repartir cargas. |
| Horizontal | Separa el menisco en dos capas, superior e inferior. | Habitual en roturas degenerativas; con frecuencia se trata sin cirugía. |
| Degenerativa o compleja | Combina varios patrones sobre un menisco desgastado. | Suele asociarse a artrosis; el tratamiento inicial es habitualmente conservador. |
Tratamiento: cuándo operar y cuándo no
La tendencia actual es clara: conservar el menisco siempre que sea posible, porque su pérdida aumenta la carga sobre el cartílago y acelera el desgaste de la rodilla. Por eso la cirugía no es automática.
Tratamiento conservador. Es la primera opción en muchas roturas degenerativas y en roturas pequeñas o estables. Incluye reposo relativo, control del dolor y la inflamación, y un programa de fisioterapia centrado en fortalecer la musculatura que protege la rodilla. Cuando coexiste con artrosis y el dolor persiste, las infiltraciones pueden formar parte del plan.
Cirugía artroscópica. Se plantea cuando hay bloqueo, cuando el tratamiento conservador no funciona o cuando el tipo de rotura lo aconseja. Se realiza a través de pequeñas incisiones con una cámara. Según la lesión, el cirujano puede suturar el menisco para que cicatrice —opción preferente en pacientes jóvenes y roturas periféricas— o retirar solo la parte dañada (meniscectomía parcial), preservando el resto.
La recuperación también cambia según el procedimiento: tras una meniscectomía parcial la vuelta a la actividad suele medirse en semanas, mientras que una sutura meniscal requiere proteger la rodilla durante más tiempo para que el menisco cicatrice. El traumatólogo marcará los plazos en cada caso.
¿Es tu caso? Cuándo acudir al traumatólogo
Esta tabla resume las situaciones más habituales y la prioridad con la que conviene valorarlas:
| Tu situación | Prioridad | Por qué |
|---|---|---|
| La rodilla se bloquea y no puedes estirarla del todo | Consultar ya | Puede haber un fragmento desplazado; el diagnóstico y el tratamiento no deben demorarse. |
| Giro brusco jugando, chasquido e inflamación en las horas siguientes | Consultar pronto | Es el patrón típico de rotura traumática, a veces con lesión de ligamentos asociada. |
| Rodilla que se hincha cada vez que haces deporte | Consultar pronto | La inflamación repetida indica que algo dentro de la articulación no está bien. |
| Más de 40 años, dolor en la cara interna de la rodilla al agacharte | Valorar | Puede tratarse de una rotura degenerativa que con frecuencia mejora con tratamiento conservador. |
| Molestia leve tras un esfuerzo puntual, sin inflamación ni bloqueo | Observar | Reposo relativo unos días; si no mejora o reaparece, conviene consultar. |
Preguntas frecuentes sobre la rotura de menisco
¿Cómo sé si tengo el menisco roto?
¿Una radiografía muestra la rotura de menisco?
¿Se puede curar un menisco roto sin cirugía?
¿Puedo caminar con el menisco roto?
¿Qué diferencia hay entre suturar el menisco y quitar una parte?
¿Cuánto tarda la recuperación de una rotura de menisco?
¿Te duele la rodilla tras un giro o un mal gesto?
| Servicio MDH | Qué incluye |
|---|---|
| Consulta de traumatología | Valoración con especialista, exploración de la rodilla y orientación diagnóstica desde la primera visita. |
| Resonancia magnética 1,5T | Cita en 48 horas e informe en 24 horas, sin salir del centro. |
| Tratamiento conservador | Plan de control del dolor y recuperación, con infiltración ecoguiada cuando está indicada. |
| Cirugía artroscópica de rodilla | Sutura o meniscectomía parcial según el tipo de rotura, con seguimiento posterior. |
Una rotura de menisco no siempre termina en el quirófano, pero sí exige saber exactamente qué está pasando dentro de la rodilla. Diagnosticar a tiempo es lo que permite elegir el tratamiento que mejor la protege a largo plazo.
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Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Cada caso es individual: consulta siempre con tu traumatólogo o especialista antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento.